Nuestros propios diccionarios

Word cuenta con una herramienta sumamente útil para conferir corrección y coherencia terminológica a los textos que redactamos o traducimos: los diccionarios personalizados. Si tratamos habitualmente con textos de la misma disciplina o con contenidos repetidos o similares, conviene conocer y dominar este recurso. Veamos cómo funciona.

El diccionario que viene por defecto en Word no contiene un gran repertorio de palabras técnicas o específicas de la medicina. Por ello, cada vez que escribamos un término técnico, es muy probable que aparezca resaltado en rojo, por ejemplo, sulfamidina. Si el texto contiene una gran profusión de estos términos, la página será una mancha roja que dificultará el hallazgo de los errores ortográficos. Se encontrarán resaltados en rojo tanto palabras técnicas correctamente escritas como simples errores, que para Word son lo mismo: segmentos de texto no reconocido.

Pues bien, ¿no sería conveniente que Word dejara de resaltar los términos técnicos para resaltar sólo los verdaderos errores ortográficos? ¿Cómo hacer para lograr que subrayado en rojo sea equivalente a error y así poder dirigir nuestra atención sólo a lo incorrecto? Mediante la creación de un diccionario personalizado, una lista de términos habituales que queremos siempre escribir de la misma manera. Veamos cómo puede hacerse.

  1. Lo primero y más importante es tener claro cuál va a ser el contenido general, según el tipo de texto para el que vamos a utilizar el diccionario: farmacología, medicina general, oftalmología, etc.
  2. Lo segundo es crear un documento de texto con un listado de las palabras que queremos incluir en él. Se abre el Bloc de notas y se escriben o pegan ahí los términos que queremos incluir. Si contamos con un glosario con el que trabajamos habitualmente o cualquier otro material digital, este sería el momento de pegarlo en el documento
  3. El documento debe guardarse (Guardar como) con codificación Unicode y con la extensión .dic, por ejemplo, medicina.dic. Conviene guardar el diccionario en una ubicación permanente, para que el vínculo por el que Word encuentra el archivo no se rompa.
  4. Finalmente, agregamos el diccionario. En Word 2003 hay que hacer clic en el menú Herramientas, luego en Opciones y en la ficha Ortografía y gramática. A continuación, debe hacerse clic en Diccionarios personalizados, en Agregar y, finalmente, un doble clic en el documento que hemos creado. En Word 2007 hay que hacer clic en el botón de Microsoft Office, luego en Opciones de Word y en Revisión. Debe comprobarse que la casilla Sólo el diccionario principal esté desactivada. Finalmente, se hace clic en Diccionarios personalizados, en Agregar y en el documento creado.
  5. Para comprobar que el diccionario está funcionando, puede escribirse, en nuevo documento de Word, las palabras que hemos incluido en el diccionario. Si aparecen sin subrayado rojo, hemos creado el diccionario correctamente.

Con respecto a la creación del diccionario:

  1. Conviene prestar mucha atención a la ortografía, para que cada palabra incluida en el diccionario sea, en la medida de lo posible, definitiva.
  2. Para que el diccionario nos ayude a ser coherentes, es recomendable poner sólo una variante ortográfica de cada término; así, debe optarse por trocar o trócar, pero no ponerse los dos.
  3. Si es factible, conviene introducir los plurales de los sustantivos, y los plurales y femeninos de los adjetivos.
  4. Es importante poner sólo una palabra por línea. Así, para granulomatosis de Wegener, tendremos que poner en una línea granulomatosis y en la siguiente Wegener.

Trabajar con diccionarios personalizados tiene las siguientes ventajas adicionales:

  1. Coherencia. Si preferimos el término linfoadenopatía a linfadenopatía, incluiremos sólo aquel, y así, si lo escribimos mal por accidente o por vacilación, podremos corregirlo, ya que estará resaltado en rojo. Y así será en todos los documentos que hagamos con nuestro diccionario.
  2. Adaptación a normas editoriales. Si incluimos en el diccionario los términos preferidos por nuestros clientes, podremos adaptarnos a sus exigencias con facilidad.
  3. Facilidad de corrección. Con sólo hacer clic sobre el término subrayado con el botón derecho del ratón, Word nos muestra sugerencias, de donde podremos elegir la variante que más se acerca, y así corregir cualquier palabra con sólo dos clics.
  4. Actualización. Todo diccionario que creemos puede modificarse y actualizarse constantemente, ya sea alterando el documento de texto manualmente o, cuando encontramos una palabra que queremos agregar, haciendo clic con el botón de derecho del ratón y dándole a la opción de Agregar al diccionario.

Los diccionarios pueden ser todo lo amplios que haga falta y abarcar siglas, nombres propios y miles de términos de todas las especialidades con que se trabaje. El uso de esta herramienta brinda al traductor la posibilidad de evitar errores ortográficos, ser más coherente en el uso de la terminología y trabajar con mayor velocidad.

10 Comments

  1. Muchas gracias por la entrada. Hace tiempo que me peleo con Word porque, a pesar que le doy a “añadir a diccionario” con algunos términos que traduzco una y otra vez, en cuanto abro un nuevo documento, me los vuelve a señalar.

    No conocía tu blog, pero me lo copio para seguirte bien de cerca ;)

    Saludos.

    • De nada, Curri. Se trata simplemente de una herramienta que considero muy útil, básica, para los traductores. Si quieres seguir el blog, te recomiendo suscribirte.

      Pronto haré una entrada bastante afín a la de los diccionarios sobre el trabajo con macros.

  2. ¡Hola!

    Quería aportar mi granito de arena y recomendar el uso de los diccionarios personalizados para los traductores de videojuegos.

    Resulta muy útil cuando se está trabajando en un proyecto grande; imaginaos un MMORPG con cientos de palabras inventadas (nombres de personajes, armas, objetos…) que tienes que revisar y pasar el corrector ortográfico de Word. A veces, encuentra tantos “errores” que Word mostrará un mensaje diciendo que no los puede señalar todos.
    Además, es muy fácil que se te escape algún nombre mal escrito, porque al ser inventado, le darás al “omitir” al pasar el corrector.

    La mejor manera de evitar esto y de que la revisión ortográfica de Word no se convierta en un infierno, es creando un diccionario específico para el juego, siguiendo las instrucciones de José.

    • Gracias, Dalia. No me había imaginado que los traductores de videojuegos se vieran en estos apuros. Me alegra que la entrada te haya sido de utilidad.

  3. Muchas gracias por compartir esta utilidad de Word, que a veces pasamos por alto. En mi caso, ahora que estoy escribiendo la tesis, tengo mi diccionario personalizado con un montón de términos de traductología que vuelven loco al procesador, por ejemplo, diatópico. La verdad es que no había caído en que hay que añadir también en femenino y en plural. Ahora entiendo por qué me Word seguía señalando en rojo “diatópicos”.:)
    Por cierto,enhorabuena por tu blog.

    • Gracias, Judith. Parece muy buena idea lo de usar un diccionario personalizado en una tesis. Su contenido podría ser similar al de un glosario, si piensas incluir uno en tu tesis.

  4. Erik

    Hola José, gracias por tus generosos artículos. Me permito preguntar por otro escenario: cuando trabajamos con/traducimos varios idiomas y queremos que Word se vaya ‘acordando’ de lo que hemos añadido con “Añadir al diccionario”. ¿Se acuerda Word (2010) del idioma en que estamos en ese momento? Alguna vez he abierto el diccionario por defecto de Word y estába lleno de palabras en varios idiomas.
    ¿Puedo crear varios *.dic (uno por cada idioma) vacíos y las palabras se irán añadiendo? Ante esa situación, ¿qué conviene hacer?

    • Hola, Erik. En Word 2007, las palabras que uno añade al diccionario van a parar al custom.dic, o al que tengas señalado como diccionario por defecto, que está activado siempre, sin importar la lengua con la que trabajes. Por ejemplo, si has añadido epitomista,, palabra española, Word seguirá reconociendo el término sin importar la lengua en que trabajes. Se pueden crear varios .dic, pero no sé si existe la función de que cada uno esté asignado a un idioma. Yo no uso Word 2010 y no sé cómo funciona en este particular, pero si las cosas son iguales que en Word 2007, aunque signifique bastante trabajo, lo recomendable sería crearte varios .dic y que cada vez que cambies de idioma señales un .dic diferente como predeterminado: customspanish.dic, customenglish.dic, customfrench.dic, etc. No lo he probado, pero podría funcionar.

  5. Carlos Rodilla

    Bien¡. Para completar yo querría saber si ya existen diccionarios especializados, de medicina, arquitectura, etc, para incluir directamente en el proof de word, y dónde se encuentran.
    Un saludo.

    • Disculpa la demora en la respuesta. Lo que mencionas es un tema clave. Hasta donde yo sé, no hay diccionarios (o más bien listados) personalizados de Word disponibles. Y aunque los hubiera, creo que no tendrían gran valor, a menos que existiera la posibilidad de estudiarlos a fondo, revisarlos por completo (sobre todo en lo ortográfico) y personalizarlos. Por eso lo más normal sería crearlos uno mismo a partir de glosarios personales, documentos de trabajo dispersos, listados de palabras clave, etc. Un saludo.

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